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PIÑATAS, FOTOGRAFÍA DE FIESTAS INFANTILES

PIÑATAS, FOTOGRAFÍA DE FIESTAS INFANTILES

Este artículo, a diferencia de la mayoría, está dirigido tanto a clientes como a colegas.

Nuestros hijos son nuestras joyas más preciadas y no queremos perder los momentos claves de sus vida. Normalmente contratamos un fotógrafo por su trabajo, para que inmortalice cierta etapa o cierto momento, se planea la sesión se elige la mejor ropa, se consiguen globos o peluches o algo especial. 

Bueno, hace poco mi hija cumplió 5 años y en esta ocasión hice una fiesta donde prácticamente elaboré el 90% de las cosas, desde decoración hasta la mesa de postres. El disfraz estuvo hermoso, el lugar un paraíso, peces y medusas de papel colgaban del toldo agitados por el viento, la música fue seleccionada cuidadosamente, pasé horas enteras haciendo las piñatas que dicho sea de paso fueron tres, diseñando juegos para los niños y entretenimiento para los adultos. Pasé horas junto con mi hija preparando las hamburguesas una por una y separándolas en paquetes que fueron congelados para su adecuado manejo. Como siempre, hubo un par de imprevistos y estuve haciendo gelatinas hasta las 4 de la mañana del mismo día de la fiesta porque los proveedores me quedaron mal pero englobando las cosas, mi evento fue un éxito.

Sin embargo olvidé un detalle, uno sólo pero que me he dado de topes contra la pared desde que me di cuenta: olvidé contratar un fotógrafo.

 

Llevaba cámara, claro, pero estuve tan ocupada atendiendo a los invitados y jugando con los niños, organizando concursos, colgando la piñata, decorando, sirviendo, organizando, trayendo que no tuve tiempo de tomar una sola foto. Le pasé la estafeta a mi tía para que me entregara imágenes de mis primos y las pocas que fueron de la fiesta, movidas, cortadas, etc. Me sentí tan mal, todo mi esfuerzo, todo mi cariño, todo mi evento sin una sola foto que me ayude a recordar lo genial que la pasó mi hija y sus invitados. 

Como proveedora, hace un par de meses cubrí los tres años de una pequeñita y al entregar la pre-selección a los clientes, me dijeron que no encontraban el sentido de que les mostrara fotos de su mesa de dulces o la piñata. Yo les respondí “tú gastaste X cantidad en esa mesa de dulces, creo que lo menos que mereces es una foto”. Supongo que los hice meditar porque casualmente lo que eligieron para contraportada de su photobook fue una foto de la mesa de dulces.

 

Ahora bien, si te han pedido cotizaciones de cobertura de “Piñata” (es decir, fiesta infantil) aquí te va lo que yo cubro y tú sabrás cómo armar tu paquete en base a lo que decidas.

En la Ciudad de México, se acostumbra a citar a una hora pero como es bien sabido, la ciudad es tan grande y puede haber tanto tráfico que los invitados pueden llegar una o dos horas después, entendiendo eso, este tiempo lo aprovecho para algunas fotos del festejado solito o recibiendo los primeros regalos, me concentro en el pastel antes de ser mordido o pellizcado por los niños, la piñata, la decoración, mesa de dulces o de botanas, detallitos como centro de mesa, la familia del festejado colocando los últimos detalles, los niños juegan y es momento excelente para fotos de amigos, fotos en el área de juegos, corriendo, saltando, y demás ideas que puedes improvisar. Cuando los invitados han llegado en su mayoría, por lo general se sirve la comida, yo normalmente les aclaro desde el contrato que uso ese momento para descansar y comer también porque no me gusta tomar fotos de la gente comiendo, creo que es incómodo para ellos y fuera de lugar para mi aunque hay algunos clientes que lo piden, lo que si puedo tomar es un par de imágenes de los niños sentaditos en sus mesas especiales y degustando el menú infantil. Cuando terminan a veces hay show de magia o payaso o alguna botarga pero si no, es otro buen momento de tomar fotos de la gente probando la mesa de dulces, los invitados conviviendo entre ellos, incluso ir por familias y de nuevo fotos de los niños. Normalmente después de esto viene la piñata y ahí es buena oportunidad de tener fotos individuales de cada niño, verlos formados o sentados esperando su turno, en fin, es la parte más emocionante. El clímax de una fiesta infantil es el pastel y es un momento clave donde debes competir con los familiares para estar hasta delante y sacar el mayor provecho de la mordida, al final se reparten las colaciones y recuerdos y los invitados se retiran.

 

Una fiesta de este tipo dura de 5 a 6 horas y puedes hacer la cobertura completa o cobrar por hora si tus clientes tienen bien agendado cada paso. Es divertido, no tan cansado aunque también tiene su grado de complejidad y por lo general terminas siendo amigo del festejado y su familia. 

Si no lo has intentado, quizás deberías animarte y probar. Si no eres fotógrafo pero tu peque está a punto de tener su fiesta, te recomiendo un profesional que sacará provecho de cada minuto de tu evento.

 


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Luisa Cecilia Rosas Originaria de Meztitlán Hidalgo, creció en Guanajuato, Michoacán y Campeche. Creció rodeada de arte y ciencia, hija de neurólogo y cantante de ópera. Estudió la licenciatura en biología donde se ha especializado en comportamiento y manejo de fauna silvestre mientras que su lado artístico se ha desarrollado en la fotografía. Actualmente es mamá de una pequeña de 5 años.

  1. Gabriela Reyes

    18 septiembre

    súper¡¡¡¡ muchas gracias por las recomendaciones, me encantó el articulo, yo me dedico a la fotografia de niños, son las que más disfruto ♥ y este articulo me sacó de algunas dudas, besos

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